Ahora mismo, así como quién no quiere la cosa, me asaltan y me invaden aquellos momentos en que no soy, sinó somos, y mi corazón se desboca por los momentos llenos de duende, de luceros, de sentimientos sin brida, sin freno. Se estaba tan bien, tan vivo, tan feliz, tan todo...En las cosas intermedias, en detalles sin sentido, saboreando los sonidos, escuchando los sabores, notando ese "hormiguillo", si hasta el gris era un color radiante y lleno de vida. Y ese tiempo se fué con la mayor de las prisas, rasgando, rajando por dentro y dejando una gran herida, quedando roto como mis viejos vaqueros, sin nada, como una maleta vacia, apagado como un color descolorido, seco como el crujir de una rama, al revés como un verde sin esperanza
Solo soy una necesidad ajena a ti...
Serenidad, razón, cordura, y un montón de yo que se mas, tal vez, no debiera decir esto pero daría lo que fuera por una llamada perdida, unas palabras, un vuelvo enseguida...
"Y es tan frecuente como extraño
si no puede hacerte daño
no te hará feliz"
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